
Lo que véis ahí son dos comentarios que hice en mi Twitter con sólo un mes de diferencia. En el primero se puede leer cómo me paso de listo y en el segundo cómo me trago mis palabras.
Como la metida de pata fue tan estrepitosa y cualquier razón que dé sería una disculpa a que me pasé de guay, y muy poco elegante por no saber admitir una “derrota”, sólo voy a recordar una frase de la película Noviembre, que me marcó, y que decía algo como “Claro que cambié, no voy a pensar toda la vida igual, como tú”.
Ya era hora de que lo reconocieras…
Me prometí que no iba a comentar en el blog de Jacovo y lo voy a cumplir, aunque me da unas ganas…