
El otro día se me apareció un cura. No es coña, estaba trabajando y se me apareció un cura (uno rubio muy molón), pero no me dijo nada.
Estaba trabajando en mi despacho (el título dice en el salón porque me gustaba la rima) y me olió a quemado, no hice caso. Al rato olía más y abrí la ventana, seguí sin hacer caso. Un poco más tarde (minutos más tarde), ya mosqueado me giré y ví que la pantalla de mi lámpara se estaba quemando. La apagué, la coloqué bien y lo ví tal como lo véis en la foto (la primera, a la izquierda, es como está la lámpara realmente).
Ahora tengo un poco más de fe. En mi imaginación.
dame de eso que fumas!
Pero la primera vez el cura se apareció con un antifaz ¿no?
Arroz, que esto lo ven niños, no se fuma se come.
Cierto Henning, tengo también Fe en tu imaginación. Aunque igual es por tu trabajo (mivieja no, el otro) que ves a los curas con máscara.
exacto, como los niños
que medo. un cura con pelo, y rubio.
¡Zaraida! Con pelo, rubio… ¡e detrás de min! Un bico.