
Primero hice el icono de la izquierda y luego me di cuenta que me hago viejo. Por éso el segundo está en euros…
Los estaba haciendo para ayudar a los usuarios a diferenciar productos con tarifa plana.

Primero hice el icono de la izquierda y luego me di cuenta que me hago viejo. Por éso el segundo está en euros…
Los estaba haciendo para ayudar a los usuarios a diferenciar productos con tarifa plana.

Lo que véis ahí son dos comentarios que hice en mi Twitter con sólo un mes de diferencia. En el primero se puede leer cómo me paso de listo y en el segundo cómo me trago mis palabras.
Como la metida de pata fue tan estrepitosa y cualquier razón que dé sería una disculpa a que me pasé de guay, y muy poco elegante por no saber admitir una “derrota”, sólo voy a recordar una frase de la película Noviembre, que me marcó, y que decía algo como “Claro que cambié, no voy a pensar toda la vida igual, como tú”.
Estoy feliz. Cuando un trabajo que hiciste o en el que participaste (mejor dicho) se lleva varios premios (Mejores .es de los últimos 20 años y Mejor página web de telecomunicaciones de 2009), valoras más el trabajo bien hecho.
Fui Web Content Manager de Simyo (diseñador de interacción y consultor de usabilidad) desde Septiembre de 2008 a Octubre de 2009, y basándome en un excelente trabajo de The Cocktail, rediseñé y optimicé prácticamente toda la web.
En menos de un año conseguimos mejorar notablemente las ventas y hacer una web más usable, accesible y mejor posicionada.
Ahí queda éso.

Para no aburriros, cuando hablo de trabajo aquí, procuro hacerlo de una forma amena y breve.
Hoy os enseño unos botones que dibujé para el nuevo proyecto en el que estoy metido.
A la hora de diseñar botones hay que cumplir algunos estándares, empezando porque sean fácilmente reconocibles. Ésto puede parecer una evidencia, pero es un problema muy habitual.
Quería mejorar algunos aspectos de la usabilidad de mi blog y por éso lo cambié. Creo que ahora es un poco más claro, intutivo, y fácil de usar.
Xabi, el otro día tenías razón sobre mi obsesión por el gris oscuro y el amarillo. Creo que es por una sudadera (buzo) que tenía en el colegio y me encantaba.
Una vez me encargaron el logo para el evento de Desarrolladores de Facebook en Madrid, y yo era un niño. Así que hice la real mierda (”pues a mi me gusta”) que tenéis ahí arriba.
Sigo con mi complejo de mirar con mala cara las cosas que hice hace tiempo. Ya se me pasará.

Y es que cuando Iban, Diego y yo decidimos montar Milk!, no sabíamos que ese nombre ya estaba ocupado. Y le sucedieron otros tantos.
Nuestro proceso para elegir un nombre consistía, básicamente, en que uno hacía una propuesta y al resto le gustaba la elección, más o menos, un día.

Estaba viendo algunos archivos antiguos y encontré unas pegatinas de la campaña que hice para lanzar Fon en Portugal.
Ahora hago más trabajos Web que de Impresión. Y aunque trabajar sobre papel me parece más elegante, es cierto que tiene más riesgos (un error es más complicado enmendar), menos capacidad de respuesta, y un precio mucho más alto, en principio.
Trabajar en diseño web, usabilidad y persuasión (sí, papá, no hago sólo dibujitos) es como jugar al Lemmings. Los usuarios llegan (aunque por muchas puertas) y los tienes que llevar hacia la salida, que normalmente es comprar un producto.

Tenía que hacer algo elegante, acorde con la decoración del “Tapas”, y creo que me salió bien.
Iba a decir que no cobré por este trabajo y qué generoso soy y todo éso, pero realmente lo hice porque me gustaba la camarera, así que no cuenta.
Besos a la camarera, por cierto.

El otro día, Jaime y yo decidimos comprar el dominio noodle.es (la página está vacía).
Íbamos a crear un buscador de recetas, luego una red social de recetas y luego íbamos a ganar millones de euros.
Ahora no sabemos qué hacer con la página, ¿se os ocurre algo?